Hoy sería tu cumpleaños N°88 si no nos hubieras dejado, siempre te veías tan fuerte, no representabas tu edad. Me encantaba cuando tomabas mis manos entre las tuyas y yo las sentía tan suaves, me decías que con limón y crema "lechuga" las mantenias así. Recuerdo tus ojitos pequeños mirándome con ternura siempre. Orgullosa siempre de mí y de lo que había conseguido, siempre hablando de mi con tus amistades.
No pude ir a visitarte al cementerio, no me sentí con ganas, no me siento bien, Mateo tampoco goza de una salud favorable en estos momentos y el tiempo no es el mejor.
Estoy mareada ahora, no se si es el dolor que aún siento al no tenerte a mi lado, o son las lágrimas que no me dejan seguir.
Quiero que sepas, aunque quizás no puedas leer esto, que te recuerdo siempre aunque no lo demuestre al resto de la gente y que solo mi blog y los que aquí leen, son testigos de este dolor que llevo en mi corazón.